lunes, 15 de abril de 2013

Sin vosotros no sería posible


Aunque se supone que  el domingo por la noche ó el lunes  os iba a escribir para contaros Arenales, necesitaba escribir esto, y si lo escribo es porque debo compartirlo. O eso creo.

Os pongo esta mañana una reflexión nocturna, como casó todas las que nos llevan a alguna conclusión.
"Todo en la vida tiene un equilibrio".

Entrenamos para ello. Buscamos sin cesar el equilibrio entre fuerza, rapidez y fondo para poder aguantar al máximo nivel de esfuerzo cuanto más tiempo mejor.
Pero no debemos de olvidar el equilibrio de la psique. Este lo debemos guardar y proteger, ya que sólo en el podemos realizar nuestras mayores gestas personales.

Como al principio del blog os escribi en una entrada he redescubierto mi gusto por escribir. Este blog comenzó con el único objeto de disfrutar de la escritura, y que mejor que hacerlo contando algo que me encanta, y que además se ha convertido más que en un sueño, casi una forma de vivir.

Así comencé a contaros mis métodos, qué, cuanto, como y donde entrenar, pseudo dietas y diferentes carreras.
Pues bien, hace algunos días compartía con vosotros algunas reflexiones íntimas, y hoy toca el turno de escribir sobre algo más. Hoy escribo sobre mi. Sobre mi equilibrio.

Como decía antes todos necesitamos estar equilibrados. En mi caso el equilibrio viene dado en poder conjugar esta pasión desmedida por el deporte, con mis otras dos pasiones, mi mujer y mi pequeño, que es lo más grande del mundo. Si, cariño, tu eres gran parte de esto, de mi, de mi felicidad.


La putada, podríamos llamarlo así, para los estan cerca de mi es que me gustan todos los deportes. Igual corro, ando en bici, juego al futbol, al padel, que al tenis o al baloncesto.......

Ella y ese ser que crece por momentos son lo único en la vida que es capaz de relativizarlo todo.
Hacen que el día mas nefasto sea una bendición. Los que me dan ganas de entrenar, en los que pienso cuando creo que algo no lo podré conseguir. En resumen los que aportan el equilibrio en mi vida.

Debe haber equilibrio entre el deportista y el padre, el deportista y el compañero, el deportista y el trabajador, al fin y al cabo todos son la misma persona entregada en cuerpo y alma a cada minúscula fracción de lo que hace. Por tanto, y como si de una maquina que necesita que cada pieza engrane a la perfección para rendir al máximo, nosotros también necesitamos de este equilibrio.
Mi rendimiento es óptimo en este equilibrio entre ganas de entrenar, de exprimirme y de llegar a casa a abrazar al renacuajo. De qué mamá cuente como les ha ido el día y las trastadas que ha hecho. De compartir una cena, iba a poner tranquila pero hace muchos meses que nada es tranquilo en casa, pero me encanta, charlar y echarme a dormir al cobijo de la familia.

Gracias a las personas que ultimamente han corrido, nadado y dado pedales junto a mí. Vuestros consejos y experiencia suman mucho en el camino a mi sueño.
Pero en especial, gracias a vosotros, a los 2 de casa de dos patas, a los 2 de 4 patas, al de 2 patas que he empujado a hacer deporte en mi locura y los 2 que quedan en la que fué mi casa y me trajeron a este mundo.....Quiero aprovechar estas líneas para agradeceros que aguantéis mis deportes, mil millones de gracias.
Os dejo el  video de una canción que habla de un niño pequeño que me encantó desde que la escuché por primera vez.

Un beso y Buenos días en breve tendréis la crónica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario